Felipe II concedió en 1583 a la catedral de Valladolid el privilegio exclusivo para imprimir y vender las cartillas de enseñar a leer en todas las escuelas de la Corona de Castilla, incluida las de las colonias americanas.
De esta cartilla se muestran dos ejemplares. Una de 1588, publicada en ocho páginas de cuarta. La segunda impresa en 1751 en forma de cuadernillo de 16 páginas en octava. Una y otra enmarcan los inicios y el declive del monopolio. Además de las letras y sus combinaciones, las dos insertaban las oraciones comunes. La última incluía al final la tabla de multiplicar.