Cuadernos de escritura
 
De la pizarra personal pronto se pasó al cuaderno de escritura pautado.  La raya simple, doble o en cuadrícula permitía orientar la geometría de las letras, sin sujeción a reglas caligráficas, pero siguiendo ciertas orientaciones para una buena escritura ordinaria, aún canónica, que después debía llegar a ser autográfica y libre, es decir, sin reglas ni pautas.
 
Las editoriales publicaban cuadernos pautados, unos con modelos predeterminados, otros para que el maestro pusiera sus muestras o el alumno escribiera en ellos sus trabajos y composiciones.