El arte de la escritura
 
En la sociedad tradicional saber escribir era una destreza poco extendida que denotaba en quien la tenía un determinado estatus y poder. Las primeras estadísticas sobre alfabetización distinguían por ello entre "sabe leer" y "sabe leer y escribir".
Muchas de las primeras escuelas sólo enseñaban a leer y cuando enseñaban a escribir disponían de un aula separada de la de lectura, especialmente amueblada y equipada. Durante mucho tiempo el oficio de escribano, calígrafo o pendolista fue independiente de la docencia y hasta tuvo gremio propio.
Más tarde, con la democratización de la escritura, ésta paso a ser una competencia universal  entre los todos miembros de la sociedad letrada