Las primeras cartillas para aprender a leer se publicaron a partir de la implantación de la imprenta en nuestro país.  
 
Llama poderosamente la atención el escaso número de cartillas editadas en los primeros siglos de la imprenta en España y conservadas en los centros de documentación.
El cartapacio de facsímiles publicado por la Universidad de Salamanca sólo incluye 34 cartillas, de las que curiosamente dos de éllas fueron escritas por el profesor de la escuela de gramática de Berlanga, el humanista Juan de Robles, una editada en la propia Berlanga, y otra en Alcalá.
 
Este bajo número de cartillas contrasta con los centenares de éllas -catalogadas por el  Instituto Eckert- que se editaron en Alemania en el mismo período.  Alemania, además de ser cuna de la imprenta era el epicentro de la reforma protestante que pivotó en torno a una nueva cultura lectora. En España aún se privilegiaba la comunicación oral e iconográfica sobre la lectura de textos, y además se otorgó en 1583 el monopolio de edición de cartillas para la Corona de Castilla a la Catedral de Valladolid, monopolio que también se extendía a las Indias.
Las primeras 
cartillas