Uno de los métodos de mayor impacto entre los años sesenta y ochenta fue el llamado Método
Fotosilábico de Antonio Paláu. 

Definido como técnica rápida para el aprendizaje de la lectura y
escritura, este método enfatizaba los  aspectos gráficos y fonéticos de la sílaba en asociación a 
la imagen.
 Utilizaba barajas fotosilábicas para profesor y alumno y cartillas, además de cuadernos de escritura. Su autor, maestro intuitivo y de práctica acreditada, patentó el método como "invento" para todos los países en los que se usara. 
En los años ochenta, editó una versión que él llamó "globalizada" para presentarlo con señas de mayor modernidad, pero que en realidad se sustentaba en los mismos principios fotosilábicos que el original. Métodos Modernos de Lectura