Útiles de 
escribir
 
El arte de escribir exigía todo un ajuar material, además del papel o soporte sobre el que se ejecutaba la acción escribana, entre los que destacaba la pluma.
A mediados del siglo XIX aún se usaba la pluma de ave de ganso, que el maestro debía cortar antes de entrar en clase, con cortes adecuados a la caligrafía que se iba a practicar.
 
Luego esta pluma se sustituyó por la metálica, de la que distintas casas fabricaron varios tipos. Las de mayor difusión fueron las Hernando y Eguren, aptas no sólo para el "corte español" y "corte Iturzaeta", sino también para otras grafías